...en el amanecer del olvido perduran los sentimientos y el respeto de siempre.1
Qué maravilla descubrirnos; para descubrir al otro y por ese pasaje, retornar a nosotros mismos. Volver a conocernos, ya con más ansias, quizá contundencia y desde luego, pasión. Es éste, el hilo, motivo y fin que habita, convoca y aguarda en Monólogos Dialógicos.
-Trato por decidirme, de arrojarme a este caudaloso río, ¿Y tú?
Un libro donde el autor, Guillermo Fernández Lapuente, nos abre la posibilidad de comprender que si bien sabemos de la vastedad del horizonte y de los senderos infinitos del universo, se puede desde la observancia propia, y la reflexión, el cruce hacia la otra orilla, aquella en la que habita el ser afín. Y aquellos todos, la sociedad pura y desnuda en sus virtudes y maldades.
...pensó también en el tiempo como verdad definitiva, pero vio que todo es precario como la felicidad que fluye.
Tener la certeza de quiénes somos por debajo de la investidura y aún sin ella, y cómo nos relacionamos. Pues si el hombre se ignora, si no conoce cómo él funciona, no podrá llegar al afuera ni compartir a través del diálogo y de sus quehaceres. Tampoco crecer a través del aprendizaje de ese intercambio empático.
...Alcánzame tu mano para que el vacío sea eco de la nada.
Pequeños textos que nos ayudan a no sólo mirar, sino a ver, y tener conciencia plena de que el camino que se escoge; es el que tiene la medida de nuestra huella. El aroma de nuestras emociones. Los sonidos de nuestros amores y duelos. Las vaguedades de las dudas jamás resueltas pero al fin aceptadas. Entonces será el tiempo en que nuestro bosque interior se abra a la claridad y al rumor del canto de las aves. Se arome bajo el brillo de la luna y agotado y feliz, se rinda al sol, tal vez en ese instante como dice el autor;
...el dolor del silencio, alguien lo convertirá en sonido.
M.R.M. Escritora - Periodista - Crítica literaria - Ensayista
1 Los textos en cursiva pertenecen a Guillermo Fernández Lapuente.
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