miércoles, 7 de diciembre de 2011

Encuentro

En las afueras de la ciudad, sobre el puente que cruza el río, se encontraron entre la bruma de la madrugada el linyera y, recostado sobre la baranda que daba al vacío, el hombre oscuro y tenebroso. El silencio perduraba también.
Al rato el pordiosero preguntó:
-¿Qué haces acá?
-Trato por decidirme si arrojarme a este caudaloso río, ¿y tú?
-Busco una brisa que me reconforte los pulmones y su fresco.
-¡Ah! -Respondió el hombre oscuro, -buscamos cosas contrapuestas.
-No, -respondió el indigente, -dado que estamos en los extremos opuestos, buscamos lo mismo.
-Quizá lo hallaremos juntos.

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