Dulzura de ruiseñores.
Luna de mi propio ser.
Canto de espinas y amores.
¡Vida!
Calma de las madrugadas.
Serenidad vegetal.
Tormentas y trajinares.
Sinsentido de desvelos.
Vileza y sublimidad.
¡Vida!
Esta obra de breve extensión posee una singularidad que radica en haber hecho interactuar la Filosofía del pensamiento y de la vida con el lenguaje expresivo de la Literatura. Los temas van desde el comienzo, caminando lo existencial, adentrándose en diversos matices de la naturaleza, el plano humano, y algo más allá, sin marcar demasiado el límite.
No hay comentarios:
Publicar un comentario