Los dioses acamparon.
Y nosotros viviendo siempre quimeras;
vientos, lluvias, temporales. Calma.
Antiguos amores.
¿Dónde está el tiempo de los dioses?
¿O habrá que darle espacio?
Es el ESPACIO el lugar del ser,
estoy casi seguro.
Pero la certeza se evapora.
¡Qué crueldad!...
Igual todo será en el crisantemo florecido:
expansión serena y cauta,
de la vida que llega,
y transviene para continuar...
El espacio estará bien hallado.
Será: amplitud de la calma que perdura...
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